El Vaticano confirma el encuentro y asegura que el saludo a Kim Davis no
fue un apoyo a su causa en contra del matrimonio entre personas del
mismo sexo.
El
Vaticano se distanció ayer viernes de Kim Davis, una funcionaria de un
condado de Kentuchy que protagonizó un encendido debate sobre el
matrimonio gay en Estados Unidos, diciendo que ella fue una de decenas
de personas a quienes el Papa saludó antes de partir de Washington y que
ese encuentro no debía “considerarse una forma de apoyo a su posición”
sobre el tema.
En un nuevo giro a la controversia, el Vaticano reveló que el “único encuentro real” que Francisco sostuvo en Washington fue con un antiguo alumno suyo y con su familia, a quién más tarde identificó como Yayo Grassi, un hombre gay de nacionalidad argentina.
En un nuevo giro a la controversia, el Vaticano reveló que el “único encuentro real” que Francisco sostuvo en Washington fue con un antiguo alumno suyo y con su familia, a quién más tarde identificó como Yayo Grassi, un hombre gay de nacionalidad argentina.
